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El peso de la culpa (literalmente)

Cada vez hay más evidencias de cómo influye el cuerpo sobre la mente, sobre todo en relación a las emociones y los estados de ánimo. Pero lo sorprendente es que los estados afectivos influyen a su vez en la percepción que tenemos de las sensaciones corporales. Los investigadores Martin Day y Ramona Bobocel han publicado un interesante trabajo que concluye que el sentimiento de culpa provoca la sensación de tener un peso físico, literalmente!

En un artículo publicado en la revista científica PLoS ONE estos autores han contribuido a entender cómo los seres humanos percibimos la culpa. Esto es importante, porque el sentimiento de culpa tiene un papel destacado en la regulación de la conducta ética y moral de las personas. También es importante conocer las bases de la culpa porque cuando el sentimiento de culpa se vuelve irracional reduce notablemente el bienestar de la persona.

En la investigación se pidió a un grupo de estudiantes que hiciesen algo incorrecto, como por ejemplo mentir. A continuación, en una tarea posterior, se les pregunto por la sensación que tenían sobre el peso de su cuerpo, si se sentían con mayor o menor peso respecto a lo habitual. Los resultados indicaron que efectivamente, el recuerdo de haber hecho algo incorrecto daba a la persona la sensación de tener un cuerpo más pesado. En cambio, otras emociones negativas distintas al sentimiento de culpa, como son la tristeza o la insatisfacción, no provocan este efecto.

Esta investigación se engloba en lo que se denomina la “Embodied Theory of Emotion”. En definitiva, se trata de comprender cómo los pensamientos y las emociones interactúan con el cuerpo para guiar la conducta.

Referencia bibliográfica:
Day, M.V., Bobocel, D.R. (2013). The Weight of a Guilty Conscience: Subjective Body Weight as an Embodiment of Guilt. PLoS ONE 8(7): e69546. doi:10.1371/journal.pone.0069546

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