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Los mitos de la felicidad

Sonja Lyubomirsky afirma que uno de los obstáculos para aumentar la felicidad son las creencias erróneas que la gente tiene sobre lo que les hace felices. Son mitos transmitidos por la cultura, los roles sociales, la familia y las amistades. Algunas de estas creencias parecen incluso intuitivas y obvias, a pesar de no tener ninguna base científica.

Mito 1: La felicidad se tiene que “encontrar”. Se dice que la felicidad está allí fuera, en alguna parte, esperando a que la encontremos y la descubramos. Este mito es falso por la sencilla razón de que la felicidad está dentro de nosotros mismos. La felicidad es un estado mental, es una manera de percibirnos.

Mito 2: La felicidad consiste en cambiar nuestras circunstancias. Esta errónea creencia nos lleva a decir: “Sería feliz si …” o “Seré feliz cuando …”. Es un mito que se basa en los recuerdos pasados de nuestra vida, cuando fuimos felices alguna vez. La realidad es que los elementos que determinaron nuestra felicidad en el pasado y que pueden traer la felicidad futura siguen estando ahí, dentro de nosotros mismos, esperando a que los aprovechemos. Las circunstancias externas inciden poco en el bienestar a largo plazo.

Mito 3: La felicidad la tienes o no la tienes. Este mito hace pensar que se nace feliz o infeliz. Se cree erróneamente que la infelicidad es genética y que no podemos hacer nada para cambiarla. Pero lo cierto es que, a pesar de que la personalidad tiene una carga genética, sus distintas facetas, como la capacidad para ser feliz, se pueden cambiar a mejor.

Referencia bibliográfica:
Lyubomirsky, S. (2008). La ciencia de la felicidad. Barcelona: Urano.

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