julio 31

La risa actúa como la meditación en el cerebro

Escrito por aadsera

Es sabido que distintos tipos de estimulación producen diferentes tipos de ondas cerebrales. Ahora, un grupo de investigadores dirigidos por el profesor Lee Berk, ha descubierto una interesante correlación: en un estudio reciente, los sujetos a quienes se les mostraron videos humorísticos tuvieron un alto nivel de ondas cerebrales de tipo gamma, las mismas que surgen cuando una persona está meditando. Lee Berk es un reconocido investigador sobre temas relacionados con la risa y el sentido del humor.

Las ondas gamma son las únicas que se pueden encontrar en cualquier parte del cerebro. Esto significa, en opinión del profesor Berk, que el sentido del humor involucra al cerebro en su totalidad, igual que lo hace la meditación. La risa hace revivir unos estados subjetivos positivos que nos permiten pensar con más claridad y tener pensamientos más integrados.

Referencia bibliográfica:
“Laughter may work like meditation in the brain.” Medical Xpress. 27 Apr 2014.

julio 13

Dar las gracias es una buena guía para la conducta

Escrito por aadsera

Usualmente se piensa que el ser agradecido y dar las gracias es una conducta pasiva y reactiva ante una situación dada. Sin embargo, recientes investigaciones científicas han constatado que la gratitud es una actitud activa. No solo hace referencia a un suceso pasado sino que beneficia directamente a nuestra conducta en el futuro.

El profesor David DeSteno, de la Northeastern University, en Boston, ha investigado como la elección de sentir gratitud conlleva cambios positivos en la vida. En uno de sus experimentos, el agradecimiento estimuló a los participantes a actuar más cooperativamente y menos egoísticamente. Los participantes que obtuvieron una ayuda durante el test y fueron agradecidos, mostraron una mayor probabilidad de ser cooperativos durante el siguiente test. DeSteno y sus colaboradores concluyen que la gratitud ayuda a guiar la conducta.

Referencia bibliográfica:
“Giving thanks could be good for you”. PHYSorg.com 28 Nov 2013.

junio 15

Las cinco claves de la felicidad sostenible, según Sonja Lyubomirsky

Escrito por aadsera

Sonja Lyubomirsky ha hecho estudios científicos que constatan que el 40% de nuestra sensación de bienestar está bajo nuestro control, porque depende de las actividades intencionales que podemos hacer en el día a día. Claro está que aumentar la felicidad durante un periodo de tiempo corto es más o menos fácil. Sin embargo, lograr que este estado de felicidad sea perdurable en la vida es bastante más difícil. Lyubomirsky propone cinco factores que llevan a una felicidad sostenible:

1.- La emoción positiva. Una forma básica de aumentar la felicidad es procurar disfrutar en la vida de muchos momentos felices, como los que proporcionan la alegría, los momentos placenteros, la curiosidad, los estados de serenidad, la vitalidad, el entusiasmo, etc.
2.- El momento más oportuno y la variedad. Los estados placenteros son episódicos y ocurren a intervalos irregulares. Para lograr que brinden el máximo de satisfacción hay que aprender a encauzarlos hasta el momento más oportuno para su disfrute. Además, hay que mantener una variedad de actividades placenteras para evitar caer en la rutina.
3.- El apoyo social. Las personas solemos formar parte de una red de relaciones y contactos sociales. La felicidad también depende en buena medida de la colaboración del prójimo, sobre todo de aquellas personas con quienes mantenemos una relación fuerte y significativa: familiares, amigos de confianza, etc. El apoyo emocional es importante.
4.- Motivación, esfuerzo y compromiso. El vivir con más felicidad es también un aprendizaje. Para ello hay que tener motivación. Hay que tomar la decisión de realizar un programa para ser más feliz, poner el esfuerzo necesario y comprometerse con este objetivo a largo plazo.
5.- El hábito. El esfuerzo para empezar requiere una gran dosis de determinación y energía, lo que puede ser desalentador. Afortunadamente, las nuevas conductas para aumentar el bienestar de forma duradera se acaban convirtiendo en buenos hábitos con su repetición y práctica. Los hábitos saludables aumentan el bienestar de forma sostenible.

Las cinco claves que propone Sonja Lyubomirsky me parecen muy acertadas. Son todas importantes, especialmente el apoyo social y la motivación, esfuerzo y compromiso. A menudo, en la vida, arrancar y ponerse en marcha es lo más difícil.

Referencia bibliográfica:
Lyubomirsky, S. (2008). La ciencia de la felicidad. Barcelona: Urano.

mayo 23

¿Por qué la personalidad está relacionada con el bienestar subjetivo?

Escrito por aadsera

Según Ed Diener y Richard E. Lucas, hay varios grupos de modelos teóricos que explican cómo y porqué la personalidad está relacionada con el bienestar subjetivo:

1. Modelos del temperamento. Las personas tenemos set-points emocionales (puntos de referencia emocionales) a los cuales se retorna después de experimentar un suceso, ya sea positivo o negativo. Es decir, los set-points actúan como factores de estabilidad.
2. Modelos de congruencia. Las personas experimentamos un bienestar subjetivo más alto cuando la personalidad se ajusta al entorno.
3. Modelos cognitivos. El modo de procesar la información sobre premios y estímulos positivos, más que la sensibilidad biológica a estos estímulos, es lo que determina el grado de bienestar subjetivo.
4. Modelos de objetivos. El bienestar subjetivo está influenciado por el tipo de objetivos por los que la gente lucha, por las vías mediante las cuales las personas intentan alcanzar sus objetivos, y por el éxito obtenido cuando estos objetivos se logran.
5. Modelos de socialización de las emociones. A través del condicionamiento clásico, el aprendizaje instrumental, la imitación, etc., la gente es enseñada a detectar que emociones son apropiadas en cada contexto social. Este proceso de socialización lleva las personas a tener diferencias estables respecto a la afectividad.

Referencia bibliográfica:
Diener, E., Lucas, R.E. (2003). Personality and subjective well-being. En Kahneman, D., Diener, E., Schwarz, N. [Eds.] Well-being: The foundations of hedonic psychology. (pp 213-229). New York: Russell Sage Foundation.

mayo 01

Bienestar y diferencias de género

Escrito por aadsera

Susan Nolen-Hoeksema y Cheryl L. Rusting han hecho una revisión sobre las investigaciones publicadas sobre este tema y concluyen que las mujeres tienen y expresan emociones positivas más intensas que los hombres, como por ejemplo respecto al amor, la felicidad y la alegría. Esto se observa tanto en los estudios de autoinforme como en los estudios de conducta no verbal. Las mujeres tienen caras más expresivas, miran más a las otras personas y emplean distancias de aproximación más cortas.

Las autoras se preguntan a qué se debe esto. Parece ser que respecto a las emociones positivas, las diferencias biológicas entre hombres y mujeres (hormonas, diferencias genéticas ligadas al sexo, etc.) tienen poca influencia. Las diferencias de personalidad (intensidad afectiva, empatía, afrontamiento, personalidad de tipo A, etc.) parecen estar más demostradas, pero esto es más remarcable en las emociones negativas que en las emociones positivas. Las variables socioculturales parecen tener más soporte empírico. Las autoras proponen un modelo integral que tiene en cuenta este último factor. Las mujeres son socializadas para experimentar y expresar emociones que muestren unos mayores niveles de afecto, una empatía disposicional y la sensibilidad hacia los demás. En contraste, los hombres son socializados para no expresar el afecto tan intensamente.

Referencia bibliográfica:
Nolen-Hoeksema, S., Rusting, C.L. (2003). Gender differencen in well-being. En Kahneman, D., Diener, E., Schwarz, N. [Eds.] Well-being: The foundations of hedonic psychology. (pp 330-346). New York: Russell Sage Foundation.

abril 10

El esfuerzo de iniciar una actividad y la promoción del bienestar

Escrito por aadsera

Según Sonja Lyubomirsky, Kennon M. Sheldon y David Schkade (2005), comprometerse en una actividad requiere al menos dos clases de esfuerzo: 1) el esfuerzo necesario para iniciar la actividad; 2) el esfuerzo que se requiere para llevar a cabo y mantener dicha actividad.

Es obvio que los efectos beneficiosos de las actividades física o psicológicamente sanas solo se obtienen si la persona consigue iniciar la actividad. Pero iniciar una actividad requiere un esfuerzo de auto-regulación, una disciplina y una fuerza de voluntad importantes. Las investigaciones indican que esta capacidad de auto-regulación es como un “músculo” psicológico que se puede aprender a desarrollar. Las personas que han conseguido potenciar esta capacidad de “ponerse en marcha” en la realización de actividades placenteras tienen más potencial para ser felices en la vida. Son personas que seleccionan actividades que se ajustan a su personalidad. De esta manera les resulta más fácil hacer el esfuerzo de iniciarlas.

Habituarse a iniciar actividades supone poner en práctica las funciones ejecutivas, que dependen de las áreas prefrontales del cerebro. Las áreas prefrontales a su vez constituyen un eje gigante de conexiones neuronales que regulan otras zonas cerebrales. Esta integración neuropsicológica es uno de los pilares de la salud psíquica y del bienestar (Adserá 2013), por lo que es importante practicar en el día a día esta capacidad de “arrancar y ponerse en marcha”.

Referencias bibliográficas:
Lyudomirsky, S., Sheldon, K.M., Schkade, D. (2005). Pursuing Happiness: The Architecture of Sustainable Change. Review of General Psychology, 9(2), 111-131.
Adserá, A. (2013). Terapias de Psicología Positiva. Tarragona: 3Temas.

marzo 20

Segundo Día Internacional de la Felicidad

Escrito por aadsera

Hoy 20 de marzo se celebra el 2º Día Internacional de la Felicidad. En julio de 2012, después de la Primera Conferencia de la ONU sobre Felicidad, se designó el 20 de marzo como Día Internacional de la Felicidad. La primera vez que se celebró fue en 2013.

marzo 15

Bienestar subjetivo y personalidad

Escrito por aadsera

Ed Diener y Richard E. Lucas consideran que una de las más robustas y consistentes conclusiones a que se ha llegado en el campo del bienestar subjetivo (SWB) es que los componentes del SWB están moderadamente relacionados con la personalidad. La tendencia a experimentar emociones, leves o fuertes, es estable a lo largo del tiempo. La variabilidad emocional también es estable en el tiempo.

Las evaluaciones que hacen las personas sobre su bienestar subjetivo no reflejan decisiones arbitrarias basadas en factores temporales inestables. Por el contrario, los componentes afectivos y cognitivos del bienestar son consistentes a lo largo del tiempo y de las situaciones. Esto permite que puedan ser predichos fiablemente a partir de los rasgos de la personalidad. Por ejemplo, la extroversión está moderadamente correlacionada con el afecto placentero, mientras que el neuroticismo está moderadamente correlacionado con el afecto displacentero.

Esto no significa que la personalidad sea el único factor que influye en el bienestar subjetivo, solo indica que hay una relación fuerte y consistente.

Referencia bibliográfica:
Diener, E., Lucas, R.E. (2003). Personality and subjective well-being. En Kahneman, D., Diener, E., Schwarz, N. [Eds.] Well-being: The foundations of hedonic psychology. (pp 213-229). New York: Russell Sage Foundation.

febrero 22

Tres alteraciones psicosociales que dinamitan la autoestima

Escrito por aadsera

Abraham J. Twerski escribió hace años un interesante libro sobre autoestima. El título lo resume todo: Sé positivo. Acaba con tu actitud derrotista y descubre el poder de la autoestima. La segunda parte del libro está dedicada a comprender los problemas causados por la baja autoestima. De todos estos problemas creo que es interesante resaltar los que conllevan una alteración psicosocial. Son los tres siguientes:

1.- Miedo al rechazo.
2.- Solicitud de reconocimiento.
3.- Co-dependencia.

Si tenemos un problema el primer paso que hay que dar para solucionarlo es reconocer que tenemos el problema. Estas tres alteraciones psicosociales son duras, porque dan lugar a una intensa infelicidad e impiden estar en paz con uno mismo. Si creemos vivir infelizmente vale la pena detenerse un momento en la vida para hacer un ejercicio de auto-observación. Hay que preguntarse: “¿Tengo miedo al rechazo? ¿Necesito constantemente el reconocimiento de otras personas? ¿Sufro co-dependencia?”.

Referencia bibliográfica:
Twerski, A.J. (1996). Sé positivo. Acaba con tu actitud derrotista y descubre el poder de la autoestima. Barcelona: Paidós.

febrero 15

El peso de la culpa (literalmente)

Escrito por aadsera

Cada vez hay más evidencias de cómo influye el cuerpo sobre la mente, sobre todo en relación a las emociones y los estados de ánimo. Pero lo sorprendente es que los estados afectivos influyen a su vez en la percepción que tenemos de las sensaciones corporales. Los investigadores Martin Day y Ramona Bobocel han publicado un interesante trabajo que concluye que el sentimiento de culpa provoca la sensación de tener un peso físico, literalmente!

En un artículo publicado en la revista científica PLoS ONE estos autores han contribuido a entender cómo los seres humanos percibimos la culpa. Esto es importante, porque el sentimiento de culpa tiene un papel destacado en la regulación de la conducta ética y moral de las personas. También es importante conocer las bases de la culpa porque cuando el sentimiento de culpa se vuelve irracional reduce notablemente el bienestar de la persona.

En la investigación se pidió a un grupo de estudiantes que hiciesen algo incorrecto, como por ejemplo mentir. A continuación, en una tarea posterior, se les pregunto por la sensación que tenían sobre el peso de su cuerpo, si se sentían con mayor o menor peso respecto a lo habitual. Los resultados indicaron que efectivamente, el recuerdo de haber hecho algo incorrecto daba a la persona la sensación de tener un cuerpo más pesado. En cambio, otras emociones negativas distintas al sentimiento de culpa, como son la tristeza o la insatisfacción, no provocan este efecto.

Esta investigación se engloba en lo que se denomina la “Embodied Theory of Emotion”. En definitiva, se trata de comprender cómo los pensamientos y las emociones interactúan con el cuerpo para guiar la conducta.

Referencia bibliográfica:
Day, M.V., Bobocel, D.R. (2013). The Weight of a Guilty Conscience: Subjective Body Weight as an Embodiment of Guilt. PLoS ONE 8(7): e69546. doi:10.1371/journal.pone.0069546